De cuando te mueven el tapete bien machín.
Neta, a veces creo que solo a mí me pasa que solo tengo ojos para ti. Sé que suena cursi y me vale si así lo ve el mundo entero, pero como pinche sagitario que soy debo confesar que me mueves el tapete bien machín. Aunque seas un perro goloso y te gusten las viejas nalgonas, algo en lo más profundo de mí ser me exige solo de tu presencia, tus caricias, tus atenciones e incluso de tu lado destructivo y mala leche. Nadie entiende qué onda con nosotros, les parecemos disparejos y de polos opuestos, yo tan inocente y tu tan mal vivido. Tu 46 aparentando 55 y yo 35 no paso de los 26. Que mi familia no te acepta, que no hay futuro y que la vida pasa rápido, eso siempre lo han dicho. La envidia es cabrona, todos fingen ser feliz, pero ya quisieran un amor violento como el nuestro, de pégame pero no me dejes, de lárgate al rato vas a regresar, de chinga tu puta madre y te paro el dedo.